Las movilizaciones por la vivienda se han extendido este lunes por Madrid y Barcelona, con unas 600 personas acampadas en la Puerta del Sol y varios cortes de tráfico protagonizados en la capital catalana por activistas que reclaman al Gobierno la aprobación del real decreto sobre vivienda prevista para este martes.
En Madrid, la acampada, impulsada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, afronta su tercera jornada con alrededor de 350 tiendas instaladas en el centro de la Puerta del Sol. Los participantes se han organizado mediante turnos para garantizar una presencia permanente y han pasado la noche sin incidentes, pese a la lluvia que estaba anunciada.
Los organizadores han cubierto las tiendas con lonas ante el cambio de tiempo y han habilitado en la plaza una cocina popular y un centro logístico para distribuir agua y comida. Durante la jornada también se han programado actividades como sesiones de yoga y actuaciones musicales.
«Es durete, pero es que esto crece. Cada minuto, cada hora que pasa somos más tiendas, más personas, más ganas, más ilusión, más expectativas y más fuerzas para conseguir todo lo que nos propongamos», ha señalado a EFE Gonzalo Álvarez, uno de los portavoces del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid.
La protesta reclama que el real decreto que el Consejo de Ministros prevé aprobar este martes incorpore medidas como los contratos indefinidos de alquiler y la suspensión de los desahucios cuando no exista una alternativa habitacional. Para Valeria Racu, otra de las portavoces del sindicato, la norma supondría «la primera piedra para caminar» hacia el objetivo de terminar con el «negocio de la vivienda».
La acampada comenzó la noche del sábado, después de una manifestación celebrada en el centro de Madrid contra el desahucio de Maricarmen Abascal, una anciana que tuvo que abandonar la vivienda en la que había residido durante 70 años, y en demanda de medidas frente a la crisis habitacional.
La propia Maricarmen, ingresada en un hospital, ha trasladado su respaldo a los participantes con un mensaje: «¡Luchad! ¡Defended lo que es vuestro!».
En la Puerta del Sol se mantienen también las consignas «Quiero una casa, no una estafa» y «rentistas culpables, gobiernos responsables», mientras el número de participantes ha ido aumentando.
El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, ha reclamado a la Delegación del Gobierno «reponer cuanto antes» la normalidad en la Puerta del Sol y ha expresado su «sorpresa» e «indignación» por la acampada, al tiempo que ha acusado a la Delegación del Gobierno de «permitir que eso ocurriera».
Cortes de tráfico en Barcelona
Las movilizaciones han alcanzado también Barcelona, donde miembros del Sindicat de Llogateres de Catalunya han protagonizado este lunes cortes de tráfico en distintos puntos de la ciudad, entre ellos la calle Córcega, la avenida Diagonal y los alrededores de Sants.
Las acciones, convocadas para presionar al Ejecutivo antes de la aprobación del decreto, han consistido en cortes rápidos de circulación que han alterado temporalmente el tráfico. El colectivo tiene además prevista una movilización de mayor dimensión esta tarde, coincidiendo con la visita de Pedro Sánchez a Barcelona.
El sindicato catalán también baraja convocar una huelga general si el próximo martes no se aprueba el decreto de vivienda con las reivindicaciones planteadas por las organizaciones de inquilinos.
El presidente del Gobierno ha asegurado que el Ejecutivo trabaja «contra reloj» para llevar la norma al Consejo de Ministros. Durante un acto celebrado en Getafe, Sánchez se ha dirigido a Maricarmen y ha pedido a los grupos parlamentarios que faciliten posteriormente su convalidación.
«Yo, Maricarmen, tengo un mensaje para ti. El Gobierno está trabajando contra reloj para llevar el próximo martes el real decreto ley sobre vivienda, y pido a los grupos parlamentarios un último esfuerzo para que sea convalidado en el Parlamento», ha afirmado.
