El expresidente sostiene que fueron un regalo personal del rey saudí en 2007 y recurre la negativa del instructor a solicitar información a Arabia Saudí.
José Luis Rodríguez Zapatero ha reconocido ante la Audiencia Nacional que no conserva recibos, certificados ni estuches de las joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho. Su defensa mantiene que tres conjuntos fueron un regalo personal del entonces rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, durante una visita oficial a España en junio de 2007.
El reconocimiento figura en el recurso presentado contra la decisión del juez José Luis Calama de rechazar una comisión rogatoria a las autoridades saudíes. El abogado del expresidente considera que esa solicitud de cooperación judicial permitiría comprobar su explicación sobre la procedencia de las piezas. También argumenta que, después de diecinueve años, no resulta extraño que no conserve la documentación del obsequio.
El instructor considera que la petición no cuenta actualmente con una corroboración objetiva suficiente que justifique su utilidad y recuerda que Zapatero puede intentar obtener directamente pruebas que respalden su versión. La defensa replica que los archivos de la Casa Real saudí podrían contribuir a esclarecer la entrega.
La última valoración de la joyería Yanes sitúa el conjunto incautado en 1.023.320 euros, frente a los 1,3 millones calculados inicialmente por Ansorena. El juez también ha encargado a la UDEF identificar al fabricante siguiendo una marca con la letra T localizada en algunas de las piezas de mayor valor.
El origen de las joyas continúa bajo investigación. La explicación del expresidente y las diligencias solicitadas por su defensa están pendientes de contraste judicial.
