Los amarillos caen por 3-1 en Son Moix y mantienen los 11 puntos, en un momento que exige mejorar los resultados sin perder de vista la apuesta por la cantera.
La Unión Deportiva Las Palmas salió de Mallorca con una nueva derrota y con sus aspiraciones de acercarse a los primeros puestos frenadas. El conjunto balear se impuso por 3-1 en un encuentro en el que llevó la iniciativa durante buena parte del juego. Pablo Torre y Álex Sala adelantaron a los locales; Iván Jaime recortó distancias y devolvió momentáneamente la esperanza a los amarillos, pero Adrián Fuentes cerró el resultado.
El equipo grancanario tuvo dificultades para dar continuidad a su juego y generar peligro. La reacción no fue suficiente para rescatar puntos y Las Palmas se queda con 11 después de nueve jornadas, un balance que complica su intención de competir en la zona alta.
El club presidido por Miguel Ángel Ramírez afronta así una etapa exigente. Las bajas y la incorporación de jóvenes al primer equipo forman parte del contexto de un proyecto que necesita conjugar la ambición deportiva con el desarrollo de futbolistas.
La cantera, uno de los grandes patrimonios de la Unión Deportiva, representa una apuesta por el presente y por el futuro. Dar oportunidades y consolidar jugadores exige tiempo, pero también un equipo competitivo que acompañe ese crecimiento. La derrota en Mallorca refuerza la necesidad de encontrar ese equilibrio y corregir una dinámica que está alejando a los amarillos de sus aspiraciones iniciales.
