Isabel Rodríguez reconoció que necesitaba revisar la última versión de los textos recién aprobados, después de una negociación que retrasó una hora el Consejo de Ministros. Los socios del Gobierno terminaron explicando las medidas de vivienda en ruedas de prensa diferentes.
El acuerdo alcanzado este martes entre PSOE y Sumar sobre vivienda terminó dejando una imagen poco habitual dentro del Gobierno de coalición. Después de negociar hasta última hora, aprobar dos reales decretos diferentes y retrasar aproximadamente una hora el inicio del Consejo de Ministros, los dos socios optaron por explicar posteriormente su posición en comparecencias separadas.
En La Moncloa comparecieron la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, el vicepresidente primero Carlos Cuerpo, Ángel Víctor Torres e Isabel Rodríguez. Fue precisamente la ministra de Vivienda quien protagonizó uno de los momentos más llamativos de la jornada cuando, al intentar responder a preguntas concretas sobre el contenido de los decretos, reconoció: «Tengo un cacao». Rodríguez explicó además que necesitaba comprobar la última versión de los documentos porque habían sufrido modificaciones durante las negociaciones de las horas previas.
Mientras tanto, los ministros de Sumar realizaron su propia comparecencia para valorar el acuerdo alcanzado. El resultado son dos decretos que serán sometidos a convalidación por separado en el Congreso, fórmula acordada finalmente por los dos partidos después de sus diferencias sobre cuestiones como la prórroga de los contratos de alquiler y la regulación de los alquileres por habitaciones.
Una jornada de negociación al límite que dejó una fotografía política singular: un mismo Consejo de Ministros, dos decretos, dos ruedas de prensa y una ministra admitiendo públicamente el «cacao» provocado por las últimas versiones de las medidas aprobadas.
